Beneficios de practicar la gratitud
Agradecer es valorar, valorar las bendiciones de las que somos destinatarios, en el fondo es disfrutar, ser conscientes de lo que nos hace bien, de algunos de los regalos de nuestra vida.
¿Crees que nos ayuda? Según las investigaciones una persona habitualmente agradecida es más fácil que se sienta feliz, dichosa y tranquila.
¿Cómo crees que puede pasar? Agradecer nos ayuda a tener una mirada más positiva hacia los acontecimientos de nuestra vida, nos guía a centrarnos en lo que SÍ tenemos y es VALIOSO para nosotros. De nosotros depende la valoración de nuestro día a día, de nosotros mismos, de las personas que nos rodean y de las circunstancias y experiencias que vivimos. Ejercer el agradecimiento nos dirige a pensar en menor medida en lo que nos disgusta, no con la intención de olvidarlo, pero sí con la intención de que inunde nuestra atención el tiempo justo para que sea un motor de nuestra vida y no un freno.
Este ejercicio protege la salud mental, favorece un sueño saludable, reduce el estrés, favorece las relaciones sociales, incrementa el bienestar y reduce la atención en emociones desagradables.
Cuanto más practiquemos «dar gracias», más fácil nos será encontrar motivos para seguir dando «gracias». Porque así es el cerebro, funciona como un músculo que se va desarrollando a medida que más lo vas ejercitando. Si adquieres el hábito y mayor habilidad para percibir y hacer conscientes tus regalos diarios, tus bendiciones; esta actitud se volverá automática, fácil y constructiva en tu día a día, beneficiando tu vida y la de los que te rodean.
¿Qué agradeces del día de hoy?, ¿cómo te han enriquecido las personas que te has encontrado?, ¿qué agradeces de tí mismo?, ¿qué agradeces de tus experiencias agradables?, ¿qué agradeces de tus experiencias desagradables?
«Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo, lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado» (GRACIAS A LA VIDA- Mercedes Sosa)