¿Qué son las emociones?

Se pueden definir las emociones como un conjunto de reacciones que se tienen ante estímulos externos o internos que influyen en más o menor intensidad en nuestra vida, en nuestras necesidades y en nuestra estabilidad vital. Tienen función adaptativa, social y de motivación.

Cada una de ellas se manifiesta de manera diferente en cada persona, mostrando cambios fisiológicos, expresiones corporales y faciales, característicos pensamientos, experiencias subjetivas y diferentes grados de intensidad en función de la situación, contexto y persona. 

Clasificación de las emociones

Emociones primarias

Muchas investigaciones han establecido diferentes número de emociones primarias, clasificaciones que establecen que estas emociones son innatas, universales, heredadas genéticamente e independientes de la cultura, de la experiencia y de la sociedad. Podemos establecer que existen 6 emociones primarias: alegría, tristeza, asco, miedo, sorpresa, e ira. Se empiezan a manifestar desde el 6º mes de vida, un ejemplo de su extensión y generalización en todo el mundo es el dicho de, «la sonrisa es el idioma que se habla en todo el mundo».

Emociones secundarias

Por otro lado, se encuentran las emociones secundarias. Ellas son más complejas, dependientes de la cultura, moralidad y sociedad en su conformación, es más es necesario crear una identidad personal y desarrollar el autocontrol para sentirlas y manifestarlas. Entre ellas se pueden nombrar culpa, vergüenza, celos, arrogancia y orgullo. Se empiezan a manifestar alrededor de los 3 años.

Cada una de las emociones tienen un estímulo externo o interno que la desencadena, unos cambios fisiológicos, una experiencia subjetiva, unos pensamientos asociados, y una expresión facial y corporal característica.

¿Sabes cómo sientes la tristeza?, ¿cómo sientes la ira?…

Quizás te es más fácil identificar tu alegría porque es una de las emociones que más cómodos nos hace sentir, por su valencia agradable, por sus sensaciones físicas placenteras y de afiliación. O quizás, te es más fácil identificar tu ira o tristeza porque la has visto con mayor naturalidad en tu entorno familiar. Cada persona es diferente.

Quizás crees que muchas de esas emociones desagradables cómo ira, envidia u arrogancia, tú nunca las has sentido. ¿Estás seguro de que nunca las has sentido o no las has querido ver?

Hay que llegar al autoconocimiento

Es un trabajo para toda la vida conocerse, entenderse, equilibrar nuestro mundo interno. Según Salovey y Mayerla inteligencia emocional está basada en la habilidad para percibir, valorar y expresar las emociones adecuadamente y de forma adaptativa, la habilidad para comprender las emociones, el uso de recursos emocionales y la habilidad para regular las emociones de uno mismo y la de los demás. Por ello es de especial importancia, saber identificar en primer lugar nuestras emociones, aceptar tanto las agradables como las desagradables, para a continuación usar la información que ellas nos dan para tomar decisiones y así comprender cómo somos, qué queremos y hacia dónde es oportuno ir según nuestra brújula interna y valores.

Te motivo a que mires a tu interior y observes cómo reaccionas ante diferentes circunstancias de tu vida.

GRACIAS 

¡TÚ PUEDES!